Los cuchillos son elementos imprescindibles en toda cocina profesional, tanto para negocios pequeños, medianos o grandes.
Los cuchillos profesionales te ayudarán a mantener la inocuidad de los alimentos, la calidad de los mismos y en la elaboración de platillos, panes; despachar carne, cuidar las mermas y ofrecer lo mejor al cliente.
Es por eso que en la siguiente infografía te presentamos algunos aspectos relevantes en la cuchillería profesional, que le pueden servir a cualquier persona, ya sea al chef experimentado para recordar cuestiones básicas o a los no iniciados en la cuchillería profesional que requieren asesoramiento.

Ahora, es importante mencionar que hay cuchillos más especializados que otros, por ejemplo en la línea de Caledonia de Rhino puedes encontrar tres tipos de cuchillos deshuesadores: uno con mango rojo, otro amarillo y uno con mango azul.
Asimismo, hay cuchillos que tienen mangos verdes o blancos:
👉🏻 Dato: la diferencia de los colores sirve para mantener la inocuidad entre un producto o una carne y otra. Si no se usa un utensilio para cada cosa puede haber contaminación cruzada.
Una vez que los tengas debes probar, tomarlo y ver que el mango sea ergonómico, fácil de manipular para que el agarre sea firme.
Conoce todas las opciones de cuchillería profesional que ofrecemos en Rhino en nuestra línea Caledonia.
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Hay un momento en casi todo negocio de ferretería o logística en que la báscula que tienen simplemente ya no alcanza. No es que se haya roto, es que la operación creció y el equipo no creció con ella. Se pesa lo que se puede, no lo que se necesita, y en algún punto eso empieza a costar: en tiempo, en errores, en mercancía mal registrada.
Hay negocios que nunca tienen suficiente hielo. El servicio empieza bien, pero a mitad del turno alguien tiene que correr a comprar bolsas, interrumpir la operación o, peor, decirle a un cliente que ya no hay.
En muchas cocinas el prelavado se hace como se puede: una llave sin presión, una manguera improvisada, un grifo que apenas llega al fondo de la olla. El resultado siempre es el mismo: más tiempo, más esfuerzo del personal y un lavavajillas que trabaja con suciedad que debió haberse ido antes.